jueves, 23 de julio de 2009

El Maistro del IEPCT.


En el proceso electoral de 2006 el entonces Presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco Jesús Manuel Argaez de los Santos presumió que entre las filas de ese órgano electoral, un funcionario de alto nivel se graduaba como el primer Maestro en Derecho Electoral en el Estado y en el propio IEPCT.

El orgullo en aquel entonces fue grande y jactancioso, el designado por el artículo 139 de la Ley Electoral para ser el encargado de verificar y hacer cumplir la ley y los acuerdos, así como velar por el bien del proceso electoral se esperaba fuese una eminencia que dejaría atrás las sombras de ignorancia que aquejaban entonces al órgano encargado de organizar las elecciones locales.

Venir de la primera elección de Gobernador que se anulaba en la historia de México no era algo tan fácil de aceptar para los Consejeros Electorales que vivieron esta difícil etapa, como tampoco lo era para los nuevos integrantes del Órgano Colegiado, por lo que una esperanza de tranquilidad en que las cosas se harían bien descansaba en este pavoneado funcionario electoral a razón de sus conocimientos y logros académicos obtenidos.

Grande ha sido la decepción, pues éste servidor público lo único que ha demostrado en tan importante responsabilidad es ignorancia total, desde los desfases de tiempo en la aprobación de diversos acuerdos, la pésima fundamentación y motivación de los proyectos, la desaprobación de cerca del 25% de los de todos los asuntos que presenta al pleno del consejo, la amonestación pública por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación se han tenido que aguantar resultado de su soberbia y desconocimiento de la materia de la que se supone debía ser un experto.

Los Consejeros Electorales están pagando los platos rotos por confiar ciegamente en quien está encargado de elaborar los proyectos de darle seguimiento a quejas y de muchos asuntos administrativos del IEPCT por creer que es conocedor de la materia y que su preparación es eficiente.

No obstante la realidad es que el ahora estudiante de un Doctorado en Derecho Electoral ha dejado mucho que desear de sus flamantes conocimientos adquiridos, salta la duda si la escuela donde dice prepararse es “patito” o de plano se va de pinta, pero en el ejercicio de su función en el IEPCT deja mucho que desear, después del revés del TRIFE a su fundamentación, bien valdría la pena analizar su permanencia.

No hay comentarios: