
Poco después del la jornada electoral federal del 5 de julio se inició en Tabasco el envío de cartas notificaciones a los ciudadanos que resultaron insaculados para ser funcionarios de casilla en la elección del próximo 18 de octubre donde habremos de elegir alcaldes y diputados locales.
Para nadie es un secreto el hartazgo que existe de los ciudadanos y que deriva en apatía por participar en los procesos electorales, el motivo es simple; candidatos van, alcaldes vienen, partidos se pasan la estafeta unos a otros y el nivel de vida lejos de mejorar empeora cada vez más, los actores políticos somos culpables de promesas incumplidas.
No obstante los funcionarios de Casilla son en quien recae la labor más importante del proceso electoral, todo el trabajo que conlleva organizar la elección y que da inicio incluso desde antes del 15 de marzo fecha formal del inicio de este proceso, va encaminada propiamente a que los funcionarios de casilla desempeñen el 18 de octubre la tarea más importante recibir y contar los votos de sus vecinos.
Pese a que llevan la más ardua labor, con responsabilidades extraordinarias que de no hacerlas inclusive configuran delitos, los funcionarios de casilla realizan su trabajo sin percibir ingreso económico alguno, solo un apoyo para alimentos de 200 pesos es decir 349 veces menos que el ingreso mensual de los Consejeros Electorales Estatales, 874 veces menos que el costo de los automóviles de lujo que se compraron para cada Consejero Electoral, 200 veces menos que el costo de remodelar cada oficina de los Consejeros, seguramente 15 veces menos que lo que un Consejero presenta en una sola factura por concepto de alimentación cuando por “comisión” realiza actividades, sin embargo sin los funcionarios de casillas la elección no podría llevarse a cabo por eso se requiere promocionar la importancia de su participación.
Muchos ciudadanos no aceptaron si quiera recibir las cartas notificaciones que han enviado las Juntas distritales donde se les informa que salieron insaculados como funcionarios de casilla, muchos tampoco querrán participar en las capacitaciones que a partir de ahora se llevarán a cabo; por ello es urgente que el IEPCT promocione la importancia de la participación de los ciudadanos como funcionarios de casilla, una labor de convencimiento para que pese a las grandes diferencias entre Consejeros Estatales y Funcionarios de Casilla, estos últimos deban cumplir con el deber cívico de contribuir al desarrollo democrático del estado.
Para nadie es un secreto el hartazgo que existe de los ciudadanos y que deriva en apatía por participar en los procesos electorales, el motivo es simple; candidatos van, alcaldes vienen, partidos se pasan la estafeta unos a otros y el nivel de vida lejos de mejorar empeora cada vez más, los actores políticos somos culpables de promesas incumplidas.
No obstante los funcionarios de Casilla son en quien recae la labor más importante del proceso electoral, todo el trabajo que conlleva organizar la elección y que da inicio incluso desde antes del 15 de marzo fecha formal del inicio de este proceso, va encaminada propiamente a que los funcionarios de casilla desempeñen el 18 de octubre la tarea más importante recibir y contar los votos de sus vecinos.
Pese a que llevan la más ardua labor, con responsabilidades extraordinarias que de no hacerlas inclusive configuran delitos, los funcionarios de casilla realizan su trabajo sin percibir ingreso económico alguno, solo un apoyo para alimentos de 200 pesos es decir 349 veces menos que el ingreso mensual de los Consejeros Electorales Estatales, 874 veces menos que el costo de los automóviles de lujo que se compraron para cada Consejero Electoral, 200 veces menos que el costo de remodelar cada oficina de los Consejeros, seguramente 15 veces menos que lo que un Consejero presenta en una sola factura por concepto de alimentación cuando por “comisión” realiza actividades, sin embargo sin los funcionarios de casillas la elección no podría llevarse a cabo por eso se requiere promocionar la importancia de su participación.
Muchos ciudadanos no aceptaron si quiera recibir las cartas notificaciones que han enviado las Juntas distritales donde se les informa que salieron insaculados como funcionarios de casilla, muchos tampoco querrán participar en las capacitaciones que a partir de ahora se llevarán a cabo; por ello es urgente que el IEPCT promocione la importancia de la participación de los ciudadanos como funcionarios de casilla, una labor de convencimiento para que pese a las grandes diferencias entre Consejeros Estatales y Funcionarios de Casilla, estos últimos deban cumplir con el deber cívico de contribuir al desarrollo democrático del estado.
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