
En la entrega anterior comenté sobre el fuerte reto que los alcaldes que asuman funciones en el 2010 tendrán, para poder enfrentar los severos recortes que estarán sufriendo en las participaciones federales y estatales.
La obra pública en los ayuntamientos será casi nula, de seguir el panorama en el plano económico desalentador, los gobiernos municipales regresarán a sus orígenes, entes administrativos organizadores de trámites, receptores de multas municipales de las cuales de auto sustentaban.
¿Qué tan prudente fue la descentralización de los recursos públicos en los años setenta? se hizo más cercano el ciudadano a las decisiones con respecto a la inversión en obra pública, reforzaron los servicios municipales, pero creó un alto costo para administrarlos engrosando la lista de burócratas en los ayuntamientos y fabricando nuevos ricos en cada administración municipal.
Con el inicio de las campañas podemos ver la larga lista de promotores del voto que se suman a uno u otro candidato con la esperanza de obtener un espacio en el tan peleado Gobierno Municipal y es que en los municipios pequeños el mayor y mejor empleador es el Ayuntamiento, pues este aparte de proveer salarios más altos que cualquier empresa, otorga excelentes prestaciones por encima de la ley; lesionando la hacienda pública.
Los empleos en la mayoría de los municipios de Tabasco son escasos, la cultura en los nuevos profesionistas es aspirar a ser cómodos burócratas que cada 15 días tendrán su pago seguro, primas vacacionales y suculentos aguinaldos en diciembre, pero esto fue provocado por una mala planeación gubernamental que no apostó a fortalecer la industria privada o pública para que sea la gran generadora de empleos y le quite esa carga al presupuesto del pueblo.
Es triste ver en las distintas oficinas de los tres órdenes de Gobierno a los servidores públicos que después de las 11 de la mañana su gran labor es mirar una y otra vez su pulso para observar las manecillas del reloj con la esperanza que estas a paso acelerado caminen hasta lo que será su hora de salida y así haber librado un día más de la “ardua labor” a la que están sometidos y el estrés que les provoca esperar el día de quincena.
Los nuevos directores de programación municipal tendrán que hacer su mayor esfuerzo por minimizar los costos de la administración reduciendo burocracia, salarios, privilegios, lujos para que pueda haber un poco de obra.
La obra pública en los ayuntamientos será casi nula, de seguir el panorama en el plano económico desalentador, los gobiernos municipales regresarán a sus orígenes, entes administrativos organizadores de trámites, receptores de multas municipales de las cuales de auto sustentaban.
¿Qué tan prudente fue la descentralización de los recursos públicos en los años setenta? se hizo más cercano el ciudadano a las decisiones con respecto a la inversión en obra pública, reforzaron los servicios municipales, pero creó un alto costo para administrarlos engrosando la lista de burócratas en los ayuntamientos y fabricando nuevos ricos en cada administración municipal.
Con el inicio de las campañas podemos ver la larga lista de promotores del voto que se suman a uno u otro candidato con la esperanza de obtener un espacio en el tan peleado Gobierno Municipal y es que en los municipios pequeños el mayor y mejor empleador es el Ayuntamiento, pues este aparte de proveer salarios más altos que cualquier empresa, otorga excelentes prestaciones por encima de la ley; lesionando la hacienda pública.
Los empleos en la mayoría de los municipios de Tabasco son escasos, la cultura en los nuevos profesionistas es aspirar a ser cómodos burócratas que cada 15 días tendrán su pago seguro, primas vacacionales y suculentos aguinaldos en diciembre, pero esto fue provocado por una mala planeación gubernamental que no apostó a fortalecer la industria privada o pública para que sea la gran generadora de empleos y le quite esa carga al presupuesto del pueblo.
Es triste ver en las distintas oficinas de los tres órdenes de Gobierno a los servidores públicos que después de las 11 de la mañana su gran labor es mirar una y otra vez su pulso para observar las manecillas del reloj con la esperanza que estas a paso acelerado caminen hasta lo que será su hora de salida y así haber librado un día más de la “ardua labor” a la que están sometidos y el estrés que les provoca esperar el día de quincena.
Los nuevos directores de programación municipal tendrán que hacer su mayor esfuerzo por minimizar los costos de la administración reduciendo burocracia, salarios, privilegios, lujos para que pueda haber un poco de obra.
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