La ciudad de Tulsa por sus condiciones geográficas, económicas y facilidad en el idioma para los hispanoparlantes se ubica como una buena opción para este nuevo flujo inmigratorio que de inicio es legal sin embargo pocos logran acceder a una residencia o estadía reglamentaria pese a que la mayoría traen recursos económicos de su país para su estancia e incluso disponen para inversiones.
Los primeros mexicanos en recurrir a su visa americana para huir de la violencia fueron residentes de las ciudades fronterizas con Estados Unidos, sin embargo al extenderse esta por toda la nación Azteca y derivada de la “Guerra contra el Narcotráfico” decretada por el Gobierno Mexicano, los casos se repiten desde diversas entidades de México.
Carlos “N” quien omite sus apellidos por razones obvias comenta a La Semana del Sur que se quedará en la ciudad de Tulsa durante 6 meses que es el tiempo máximo que se le otorgó al entrar al país, contrario a la mayoría de los hispanos indocumentados el recibe periódicamente recursos económicos procedentes de México para su manutención y la de su familia.
“Tengo negocios en la industria alimenticia en Morelos México, vivía cómodamente pero secuestraron a mi hijo hace 5 meses, pagamos rescate y recibí su cadáver; las autoridades mexicanas no garantizan nuestra seguridad y por eso venimos a refugiarnos en Estados Unidos” señala el empresario mexicano al tiempo que lágrimas en sus ojos pausan abruptamente la charla con este reportero.
Carlos Había visitado Estados Unidos por razones de Turismo cuando menos una vez al año durante los últimos 15, Tulsa Oklahoma fue la opción para ubicarse de manera temporal con la esperanza que en su país la violencia termine y pueda regresar a su vida normal “mientras, estaremos en Estados Unidos pues aquí nos sentimos muy seguros” señala tajantemente.
Aunque sus planes iníciales no son el residir permanentemente aquí, de seguir la violencia en México no descarta la posibilidad de recurrir a algún mecanismo legal como solicitud de asilo para poder quedarse más tiempo pues dice acá puede dormir tranquilo junto a su familia.
Para quienes recurran a la solicitud de asilo les espera un camino tortuoso e incierto pues en 2010 Estados Unidos recibió más de 5 mil solicitudes de este tipo de las cuales solo 169 fueron aceptadas, el resto de los solicitantes tuvieron que abandonar el país de inmediato.
Lo complicado del proceso y lo poco claro del sustento legal hace aun mas difícil estos casos que son asistidos por abogados expertos en temas de migración junto a la base que pruebe el “Temor bien fundado” y la imposibilidad de la autoridad del país del solicitante a brindarle garantías de seguridad a él o su familia.
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